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Iglesia en Chimbote entra en estado de misión Imprimir E-mail

Para conocer qué es la Misión Continental

La tarde de ayer una nueva etapa de esperanza y compromiso se inició para la Iglesia local. La Diócesis de Chimbote, al término de la XXVI Asamblea Anual de Pastoral, lanzó la gran Misión Continental , en una especial celebración eucarística realizada en la Catedral Diocesana. Participaron más de medio centenar de sacerdotes, religiosas, laicos con responsabilidades pastorales en sus comunidades y cientos de fieles de las diversas parroquias del campo y la ciudad.

Actos similares se realizan en otras jurisdicciones eclesiásticas del Perú y de toda Sudamérica y de toda América Latina. Así, el Obispo de Chimbote, puso a nuestra Diócesis en misión permanente, que en su primera etapa de la dará fuerza a la formación de los agentes pastorales. Para comprender qué es la Misión Continental les compartimos este material que fue publicado en la reciente edición del periódico diocesano Mar Adentro.

Los Obispos reunidos en la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, aprobaron por unanimidad (en mayo del 2007) la realización de una Misión Continental, cuya finalidad será socializar la riqueza, enseñanzas, orientaciones y prioridades de dicha Conferencia.

Se trata de un «despertar misionero» que contará con la participación activa de las Conferencias Episcopales y de todas las fuerzas vivas de las Iglesias locales –como por ejemplo, las comunidades Eclesiales de Base –en modo tal de «poner a la Iglesia en estado permanente de misión» (Documento Conclusivo, n.570 y 195).

¿QUÉ ES LA MISIÓN CONTINENTAL?

La Misión Continental es un tiempo de gracia para la Iglesia que peregrina en América Latina y el Caribe, un tiempo para tomar conciencia de su auténtica vocación cristiana. Es una Misión permanente, única y variada, que expresa la voluntad de la Iglesia de ser discípula y misionera de Cristo para transmitir a los demás la alegría de la fe en el actual proceso de cambio que vive la sociedad en general.

¿QUIÉNES DEBEN REALIZAR LA MISIÓN?

  • La Misión Continental tendrá como protagonista al Espíritu Santo (cf. Redemptoris Missio, 21) presente en las Conferencias Episcopales y en las Iglesias locales vivas, que tendrán la tarea de proyectar, impulsar y ejecutar dicha Misión. Ésta tendrá frutos en la medida en que sea llevada a cabo por una Iglesia unida, en comunión y corresponsabilidad con todos los miembros del Pueblo de Dios. La comunión es particularmente importante entre los miembros del clero: obispos y presbíteros de una misma conferencia episcopal y diócesis.
  • Los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos, religiosas, consagrados, consagradas, jóvenes, laicos y laicas son agentes de la Misión , quienes han de vivir una profunda espiritualidad misionera. Los agentes han de contar además con una cualificada formación teológica y misionológica, a adquirirse en los Centros o Institutos especializados ya existentes o en Centros nuevos a ser creados.
  • La Misión cuenta con el apoyo decisivo de los laicos, llamados a vivir la vocación universal a la santidad y a la misión (cf. Redemptoris Missio, 90) en sus propios ámbitos de familia, relaciones interpersonales, trabajo… En este sentido, la participación de los movimientos eclesiales y de asociaciones laicales, con el dinamismo e ímpetu propios, es fundamental para el éxito de la Misión Continental.
  • La Misión exige renovar las estructuras pastorales de las diócesis, parroquias, comunidades eclesiales de base, pequeñas comunidades, en perspectiva misionera.

¿A QUIÉN ESTÁ DESTINADA LA MISIÓN?

  • A la propia comunidad eclesial para que se redescubra como comunidad atractiva y atrayente.
  • A los católicos bautizados, pero alejados de la Iglesia.
  • A las personas y clases dirigentes que viven en los diversos espacios sociales, políticos, culturales y económicos de la sociedad latinoamericana y caribeña.
  • A las personas indiferentes que viven en ambientes socio-culturales y nuevos areópagos donde Jesucristo está ausente: familias, colegios, universidades, centros de investigación científica, artes, deportes, nuevas tecnologías de comunicación e información…
  • A los emigrantes latinoamericanos.
  • A la familia humana sin exclusiones, especialmente a quienes no conocen a Jesucristo dentro y fuera del continente: misión ad gentes e inter gentes.

¿CÓMO SE DEBE LLEVAR A CABO LA MISIÓN?

  • Desde la realidad social y cultural de los pueblos de América Latina y el Caribe y teniendo presente las experiencias misioneras ya realizadas en el continente.
  • Con una fuerte impronta bíblica, centrada en la Palabra de Dios, en el anuncio de Jesucristo y en una Liturgia y celebraciones que incorporan la riqueza de la religiosidad popular.
  • Desde una espiritualidad misionera, manifestada en la gratuidad, osadía, creatividad, audacia (parresía) y con la ternura y misericordia expresadas en la devoción mariana.
  • Con actitudes evangélicas de respeto personal y acercamiento capilar a los demás en la práctica de un diálogo que suscite atracción por el evangelio de Jesucristo.
  • Sin fanatismos, proselitismo ni imposiciones, sino con la mística del propio testimonio de vida.
  • A través de estructuras pastorales mínimas, pero renovadas. Aprovechar, si se ve conveniente, la creación de nuevos ministerios específicamente misioneros, como el de «visitador misionero».
  • En el espíritu de comunión, que comprende también el aspecto económico.
  • Usando los medios de comunicación social y las nuevas tecnologías de información.
  • Con el protagonismo directo y programas claros de las Conferencias Episcopales y la animación permanente del CELAM.

 

¿PARA QUÉ LA MISIÓN CONTINENTAL?

  • Para crecer en el seguimiento y discipulado de Cristo en dimensión ecuménica.
  • Para que muchos descubran la persona de Cristo y su proyecto presente en la Iglesia.
  • Para transformar la parroquia y toda la Iglesia en una red de pequeñas comunidades.
  • Para fortalecer las raíces evangélicas de la fe y la conciencia misionera de la Iglesia.
  • Para crear escuelas de evangelización, formar comunidades y atraer a los cristianos.
  • Para pasar de una Iglesia sacramentalización a una Iglesia formadora en la fe.
  • Para responder a la sed de Dios que buscan muchos hombres y mujeres del continente.

Familia, juventud y problemática social
preocupaciones para Iglesia chimbotana

Durante la XXVI Asamblea Diocesana de Pastoral, realizada del 12 al 16 de enero, se analizaron las fortalezas, debilidades, oportunidades y urgencias de evangelización de la Iglesia católica en Chimbote. La problemática social, la crisis de la familia y la ausencia de los jóvenes en la vida eclesial, fueron tres aspectos identificados como desafíos pastorales para tomar en cuenta en la planificación pastoral.

Más de 500 fieles, sacerdotes, religiosas, laicos, diáconos y seminaristas estuvieron participando de esta asamblea anual; que tuvo significativa importancia, porque la clausura y lectura de conclusiones de la asamblea ayer, coincidió con la apertura de la Misión Diocesana.

“Son enormes desafíos que se presentan a la Iglesia la sociedad latinoamericana. No podemos cerrar tampoco los ojos ante problemas tan graves como el fenómeno sectario, el avance de la increencia, la pérdida de valores, el laicismo, la organización de una sociedad que no tiene en cuenta las raíces cristianas del continente, la pobreza, la exclusión, el deterioro del medio ambiente”, ha dicho el Obispo de Chimbote, Mons. Angel Francisco Simón Piorno en uno de sus mensajes.

Sobre la Misión a recordó que ésta tiene como objetivo formar cristianos que, conociendo y amando a Jesucristo y asumiendo su Palabra, construyen la Iglesia desde su identidad eclesial y se convierten en misioneros que testifican con la Palabra y la conducta, el Señorío de Cristo muerto y resucitado. Se trata de un proceso largo y exigente que se ha denominado como la gran "conversión pastoral".

Mons. Simón está convocando a todos a involucrarse a la misión: “Todos estamos llamados a involucrarnos: Obispo, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos. Además es necesario revisar las estructuras eclesiales, no solo para que sean más eficaces, sino para que todas ellas contribuyan a la instauración del Reino. ¿Cuánto durará la Misión? Algunos hablan de décadas. Por nuestra parte, asumimos el reto y al final del día tendremos que decir, si algo hicimos bien, es lo que teníamos que hacer, ya que inútiles siervos somos”, dijo.

En reunión nacional que se inicia mañana

Obispos elegirán a nuevo Presidente
de la Conferencia Episcopal Peruana

Con una Santa Misa concelebrada por todos los Obispos del Perú se dará inicio mañana a la 93ª Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano, y que culminará el próximo viernes 23 de enero en Lima.

En esta ocasión, los Prelados elegirán a un nuevo Presidente, así como al primer y segundo Vice-presidente de la Conferencia Episcopal Peruana ; y a los Obispos que presidirán las Comisiones y/o Departamentos episcopales, además de otros organismos.

Durante este encuentro, también, se otorgará, como todos los años, la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo, a los nuevos Obispos Eméritos y las personas e instituciones que han resaltado por su trabajo en favor de la Iglesia en el Perú. Asimismo, se evaluarán los trabajos y actividades realizadas por la Conferencia Episcopal Peruana y sus organismos durante el 2008.

  ¿QUÉ ES UNA ASAMBLEA
PLENARIA DEL EPISCOPADO?

La Asamblea Plenaria es el órgano supremo de la Conferencia Episcopal , integrada por todos los Obispos de las 45 jurisdicciones eclesiásticas del Perú, así como los Obispos Coadjutores y Auxiliares de las diócesis. El Episcopado Peruano se reúne anualmente en Asamblea Plenaria, en sesión ordinaria. En caso que lo exija motivos urgentes o a pedido de las dos terceras partes de sus miembros, se realizan sesiones extraordinarias. (Con información de CEP)

 
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