El Perú no avanza, avanza la gran empresa, la explotación desmedida de recursos, la inequidad social
Por Lucía Diez Canseco M. /
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Equipo de proyección institucional
Forum Solidaridad Perú
Crecimiento para algunos, ajuste para las mayorías y chorreo para nadie. Si bien el Gobierno lleva meses gritando a los cuatro vientos que el Perú Avanza, es decir que la economía crece, esto sin duda no se ve reflejado en el proyecto de Presupuesto Público para el año 2009, presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) al Congreso de la República esta semana. Como ya había afirmado el Ministro de Economía entrante, Luis Valdivieso, la nueva tarea macroeconómica es “modular” o “desacelerar” el crecimiento económico pues este, además de la crisis internacional, es culpable de la actual inflación.
El crecimiento económico se lee en el incremento del Producto Bruto Interno (PBI) que, según se prevé, crecerá este año a 9% y que se busca reducir para el 2009 a 7%. Este crecimiento en el primer semestre del año fue de 10,3%, impulsado principalmente por los sectores no primarios como construcción, comercio y manufactura no primaria. Pero junto con el PBI, crecen también la demanda y en esa medida, la inflación. A pesar de que el MEF proyecta para el próximo año un alza de precios de tan solo 3.5%, en lo que va del año estos han subido a nivel nacional en 9%. En algunas regiones, como Moquegua, el aumento es de 15%; en Cusco y Puno es de 12%.
Para el ministro Valdivieso, la única manera de desacelerar el crecimiento, y por lo tanto la inflación, sería reducir el gasto público. El ajuste económico es inminente pues los que tienen la sartén por el mango así lo han decidido. Con un presupuesto de S/. 72, 355 millones para el 2009 no nos alejamos mucho del presupuesto de apertura del 2008 (S/. 71 mil millones) y si le sumamos a eso el efecto de la inflación, el presupuesto para el próximo año en términos reales es menor en 1.7%. Otra señal de que decae el gasto público es que en el 2008 el presupuesto representó el 18% del PBI y para el 2009 representará el 16.6%. Es decir, que de cada cien soles que producimos los peruanos sólo 16.60 son gastados por el Estado.
El actual gobierno prometió un gran “shock de inversiones”, justamente frente al inesperado crecimiento económico. Es por eso que en el año 2008 se tenia asignado casi S/.16 mil millones en gastos de inversión y se aumentó esa cifra a 26,5 millones mediante créditos adicionales, mientras que en el Presupuesto 2009 se asignan 16.2 millones, que sumado a la inflación, representa 39% menos de lo dotado el 2008.
¿A quien se protege y a quien se perjudica? Como ya ha denunciado la Red de Municipalidades Rurales del Perú (REMURPE), en el nuevo presupuesto el rubro de Recursos Ordinarios, que financia el gasto social directo de las localidades, ha disminuido en un 65%. Estos recursos se destinan a programas sociales como el Vaso de Leche, Comedores Populares, Wawa Wasis, infraestructura social, etc. Es decir, los más afectados con el ajuste serán los mismos de siempre: los sectores de menores ingresos.
Pero la inflación no es principalmente culpa del crecimiento del sector público, pues este es menor al del sector privado. El sector privado representa el 88% de la demanda interna, mientras que el sector público sólo asciende a 12%. ¿Entonces por qué la contracción de la economía debe darse en el gasto público?
El MEF presenta el ajuste fiscal como la única solución. Sin embargo, algunos economistas, como Campodónico, Dancourt y Francke, han señalado que existen otros caminos para detener la inflación: dado que el crecimiento viene del sector privado, sería lo lógico aumentar la presión tributaria con menos exoneraciones y eliminando las recientes reducciones arancelarias (impuesto a las importaciones).
Se espera que la presión tributaria, es decir, lo que recauda el Estado por concepto de impuestos, sea de 14.9% del PBI para el 2008, porcentaje bastante bajo frente al 18% firmado en el Acuerdo Nacional. El Perú deja de recaudar millones de soles de las grandes empresas debido a exoneraciones tributarias. De tener un 18% de recaudación los peruanos tendríamos alrededor de 13 mil millones de soles adicionales.
El actual gobierno ha decidido prevenir una crisis inflacionaria recortando el gasto el público, sin tocar al sector privado. No es de sorprender esta medida, pero si es preocupante en un país donde los conflictos sociales estallan a diario y todos los trabajadores de los diversos sectores del Estado exigen mayores remuneraciones y más inversión.
Las medidas tomadas afectarán a los peruanos que más necesitan los recursos del Estado y profundizarán la brecha social. Es muy simbólico que un reciente estudio de Apoyo se evidencie que las familias de los sectores más pudientes de Lima (sector A: 5.5% de la población) ganen un promedio de 12 mil soles mensuales, mientras que los sectores D y E juntos (42% de la población) obtenga un promedio inferior a los 1, 200 soles mensuales. Asimismo, las ventas de productos de lujo han aumentado, cosa que no sorprende luego de que el Ministro anterior bajase los aranceles de los yates, autos nuevos y joyas en el 2007.
Resulta difícil creer que los peruanos estamos en condiciones de soportar este nuevo ajuste y que el Congreso de la República deba aprobar un presupuesto que sacrifica el bienestar social y la justa socialización del crecimiento económico, todo para evitar una inflación que puede ser evitada de otras maneras. El Perú no avanza, avanza la gran empresa, la explotación desmedida de recursos, la inequidad social y sobretodo un Estado incapaz de cambiar las condiciones de miseria en que viven millones de peruanos y peruanas.