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60 años de la presencia misionera de los Padres Oblatos de San José en Chimbote Imprimir E-mail

Un 4 de noviembre de hace 60 años, llegó a este querido puerto de promisión, Chimbote, un grupo de misioneros de la Congregación de los Padres Oblatos de San José de Asti a invitación del Obispo de la Diócesis de Huaraz, Monseñor Jacinto Valdivia. Los primeros en pisar tierra chimbotana fueron: P. Luis Paganini , P. Marcos Libardoni, P. Alberto Libardoni y el hermano Isidro Intelisano; quien más tarde se ordenara sacerdote.

Hoy después de 60 años, damos gracias a la Divina Providencia , a las enseñanzas de nuestro fundador San José Marello y a ustedes hermanos en Cristo por habernos acogido en el seno de sus familias.

Es para nosotros motivo de gran orgullo poder decir que hemos sembrado y hoy vemos los frutos. San José Marello nos enseñó de la entrega y el servicio a los jóvenes, tanto en su formación catequética, educativa como litúrgica. Nuestros primeros misioneros se preocuparon no sólo del servicio pastoral a los feligreses, sino en especial de la educación de una efervescente juventud en busca de respuestas. Así nacen nuestras instituciones educativas.

La I.E.P. “ Antonio Raimondi ” fue promovida por el P. Luis Paganini ; mientras que la I.E.P. “Niño Dios”, en el Barrio Progreso, fue gestionado por el P. Ángel Sciandra. En ellos se imparten conocimientos en consonancia a la vanguardia educativa, pero dejando sentadas firmemente los valores morales y religiosos, reflejándose la máxima enseñanza de nuestro Padre Fundador: “Ser cartujos en casa y apóstoles fuera de casa”.

El Oblato aprecia las virtudes que ennoblecen la existencia de los pobres y de las clases menos favorecidas, y se esfuerza en facilitar con su presencia y su obra la solución de los grandes problemas que agobian a los hombres de nuestro tiempo.

Su compromiso apostólico consiste en lograr un desarrollo armónico de las facultades físicas, morales e intelectuales de los jóvenes, mediante una educación integral, ayudándoles para que en ellos madure el sentido de la libertad y de la responsabilidad de la comunidad. En obediente colaboración con los obispos, la Congregación atiende parroquias.  Está presente donde las necesidades son mayores.

Los Oblatos anuncian el Evangelio donde Dios los envía. Formados en la escuela de San José, en la práctica de virtudes sencillas y comunes, pero verdaderas y auténticas, anuncian a todos la imitación de su singular modelo.  A las personas consagradas, como maestro de vida interior, y a los laicos, como ejemplo de virtudes familiares y sociales.
Dan a conocer la figura de su fundador como modelo de santidad para toda la Iglesia universal por medio de retiros, jornadas, conferencias, libros, revistas, folletos, empapando así a la Iglesia con su espiritualidad.

El Movimiento Josefino es el organismo con el cual la Congregación promueve y profundiza el conocimiento de la misión de San José en el Plan de la Encarnación, por medio de simposios, congresos, peregrinaciones, encuentros, libros y demás medios audiovisuales.

Bajo la protección de San José Marello, nuestro Santo fundador, agradezco a la feligresía chimbotana por el siempre presente cariño y acompañamiento en nuestro apostolado.

En este año jubilar recordemos las palabras de San José Marello: “He aquí nuestra misión: Hacer conocer, hacer amar, hacer practicar la doctrina de Jesucristo nuestro Señor”. (P. Guillermo Támara Rodríguez, OSJ - Párroco de la Iglesia Matriz San Carlos Borromeo)

Luces y voces se encendieron
por la vida y el medio ambiente

Aproximadamente 2 mil personas se unieron a la jornada “Enciende una luz por la vida” formando una cadena humana desde el estadio centenario “Manuel Rivera Sánchez” hasta la plaza 28 de julio, el pasado domingo. Participaron las parroquias del decanato IV (Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Los Santos Mártires, San Juan Apóstol y Evangelista, San Martín de Porras y Santa Teresa de Ávila), instituciones educativas y universidades. Los participantes llevaron una vela encendida y un silbato en símbolo de rechazo a la contaminación ambiental en nuestro puerto.

El sacerdote de la parroquia San Martín , padre Martín Palacios, uno de los más entusiastas promotores de esta gran causa, estuvo junto a sus integrantes de su comunidad, como lo hicieron los sacerdotes de las parroquias mencionadas. “Es importante tener un espacio donde se pueda crecer sin temores, hacer planes a largo tiempo ya que hay tanta gente temerosa porque apreciamos la obra de Dios y padres de familia que se preocupan por el futuro de sus hijos. Con este hecho no vamos a cambiar el mundo, ni Chimbote o dos familias educativas pero se creará consenso a nuestras autoridades que son nuestros coordinadores, ellos tienen que velar y proteger a la sociedad esta protesta se da porque hay mano blanda, no les interesa a lo que menos tienen ya que nadie se lo dice pero alguien tiene que hacerlo y esta es la ocasión”, dijo.

Mar Adentro promoviendo los derechos de los niños: Ya está circulando en nuestras parroquias la edición del periódico diocesano de noviembre, dedicado a recordar que los niños y niñas también tienen derechos. Esto al conmemorarse los 20 años de la Convención de los Derechos del Niño. Además se presentan varios textos sobre el rol del laico en la vida de la Iglesia y la sociedad, pues celebraremos juntos este 16 de noviembre el Día del Laico. Otros temas importantes son el de la violencia contra la mujer y la posición de la Iglesia frente a la ley que despenaliza el aborto terapéutico o por violación, entre otras notas de actualidad.

REFLEXION DEL EVANGELIO DE HOY

Dio todo lo que tenía para vivir

Tremendo contraste entre el fasto y la ostentación de los letrados -los sabios y poderosos quienes, de paso, devoran los pocos bienes de las viudas- buscando la veneración y el aplauso de la gente y ocupando los lugares visibles, y la viuda indigente que, de manera oculta y probablemente con vergüenza, deposita las dos monedas más pequeñas del mercado en el cepillo del Templo.

Jesús acusa a los primeros y alaba a la segunda. El dinero de la viuda, aunque poquito, tiene mucho más valor que las cuantiosas limosnas de los ricos. El dinero no vale por su cantidad, sino por lo que representa. Lo que le sobra a un rico no equivale a nada, es como paja. El rico lo da y sigue lo mismo. Las monedas de la viuda son su vida.

En una sociedad hedonista y materialista queda, EN APARIENCIA, poco espacio para el don y la gratuidad. Sin embargo, Benedicto XVI ha introducido en su Encíclica sobre el desarrollo (Caritas in veritate) estos dos principios (lógica del don y gratuidad), porque “en la época de la globalización, la actividad económica no puede prescindir de la gratuidad”. Y porque “sin la gratuidad no se alcanza ni siquiera la justicia”.

Estamos tentados a pensar que el Papa no sabe de qué habla cuando pretende que la gratuidad y la lógica del don tengan que ver en la economía de mercado. Nos conformaríamos con que en ella funcionase la justicia conmutativa, sobre la base de unos contratos paritarios, establecidos con total libertad por las partes contratantes. No sería poco. Pero, ¿cómo conseguir que haya paridad entre ricos y pobres? ¿Cómo lograr que grandes bancos y multinacionales no aprovechen su situación de poder para explotar aún más a los pobres? Por eso ha estallado la crisis. No por escasez de recursos, sino por la especulación y el egoísmo sin límites de los “letrados” de hoy.

Tiene razón el Papa: “sin gratuidad no se alcanza ni siquiera la justicia”. Por eso se atreve a ir más lejos: “no sólo la transparencia, la honestidad y la responsabilidad sino que, en las relaciones mercantiles, el principio de gratuidad y la lógica del don, como expresión de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad económica ordinaria”.

Esto suena tan raro, tan utópico, como pudo sonar a los discípulos la afirmación de Jesús de que la viuda había dado más que todos los ricos. Ahora bien, ¿no nos demuestran los hechos que son los ricos los que empobrecen la tierra -¿quién ha causado la crisis actual sino los ricos?- y que, por el contrario, la vida se hace posible y grata gracias a los pequeños gestos y acciones cotidianos de gentes sin importancia, como las dos viudas de las lecturas de hoy? (Reflexiones del Domingo 32, ciclo B, tiempo ordinario. Por: José María Yague Cuadrado. Ver la reflexión completa y anteriores en www.obispadodechimbote.org )

 

DATOS CORTOS

HOY CONCIERTO DE
MÚSICA CATÓLICA

Hoy a las 7:30 p.m. se realizará el concierto de música católica con el lema “Jóvenes, viviendo la amistad y la conversión, vamos al encuentro del Señor”, en el Centro de Convenciones de la Uladech Católica. Se contará con la presencia del cantautor argentino Daniel Poli, el Grupo Teruah de la parroquia san José Obrero de Barranco (Lima) y el Grupo Beraká del Ministerio de música de la Renovación Carismática de Chimbote. El ingreso es libre.

CURSO DE ENERGY
MEDICINE EN CHIMBOTE

El Centro Benvin Sansbury (CBS), promovido por las Hermanas Dominicas de Paz (antes Hermanas Dominicas de las Fuentes), ofrecerá dos cursos de Energy Medicina.

Esta técnica de medicina alternativa permite tratar enfermedades físicas, trastornos emocionales, limpiar aura, sanar ser interior, heridas, relaciones, infancia, cambiar creencias limitantes; tratar problemas de nacimiento o concepción. Los cursos se desarrollarán el jueves 19 y viernes 20 en el CBS de 8:30 a.m. a 6:30 p.m. Pueden participar médicos, enfermeras, sicólogos, terapeutas, otros profesionales y público en general. Informes al 323993 o escribir a Esta dirección de e-mail está siendo protegida de spam, necesitas tener habilitado Javascript para poder verlo

Martín de la caridad

3 de noviembre de 1639, a los 60 años de edad, muere el Santo de la caridad. Martín desde niño y adolescente supo contemplar a Dios y contemplarlo en el rostro de los esclavos negros, de los indígenas y de los pobres de su tiempo. Sintió el dolor de sus hermanos y supo mirar al crucificado, identificándose con sus sufrimientos y sintiéndose solidario con los pequeños y sencillos. Pasaba como su Padre Santo Domingo , largas horas de oración y de adoración a la eucaristía. Es con la fuerza del Pan vivo, que también supo nutrir a los pobres y hambrientos. Porque descubrió en Cristo, la presencia del reino de Dios como sanación, ponía los dones que había aprendido con Mateo Pastor, el boticario, de quien había aprendido el uso de las hierbas medicinales y pomadas, para sanar a quienes acudían a él. Todo lo hacía con amor a Dios y a sus hermanos. Por eso lo llamamos: Martín de la caridad, por su cercanía y amor a los pobres. Amaba la naturaleza, la cuidaba y la protegía. Junto con su contemporáneo, Juan Macías, cultivaban los huertos, para donar los frutos de la tierra a los pobres, a quienes procuraba comida, vestido, medicina.

Este santo varón nos enseña a cambiar de actitudes, a saber unir nuestros esfuerzos, a buscar con tolerancia y respeto el bien común, a amar a la creación como don de Dios, a buscar la justicia basada en el amor. Nos descubre la alegría de amar y nos enseña el camino que como discípulos de Jesús, tenemos que imitarlo y servirlo en los sencillos y pequeños. Y que sólo quien vive el amor de Dios puede comunicar amor a los demás. (Fr. Héctor Herrera, O.P. – Foto del nuevo altar en la parroquia San Martín )

 
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