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Testigos de la vida

Por: Fray Héctor Herrera).- Lc 24, 35-48: Los discípulos cuentan lo que les había pasado en Emaús. Habían caminado con Jesús, como hoy también camina con nosotros. Nos despierta del temor y nos abre el entendimiento para reconocerlo al partir el pan (Lc. 24,35). En este este gesto profundo nos

¡Señor mío y Dios mío!

Por: Fray Héctor Herrera).- Jn 20,19-31: Jesús vivo está en medio de nuestra comunidad de discípulos. Los discípulos están con las puertas cerradas por miedo a los judíos. El temor se había apoderado de ellos frente a la muerte de su maestro. Jesús llega, se coloca en medio de ellos.

Vio y creyó

Por: Fray Héctor Herrera).-  Jn 20,1-9 nos presenta el sepulcro vacío, a Jesús no hay que buscarlo entre los muertos. María Magdalena va al sepulcro, observa que la piedra está retirada (v. 1). Corre donde Simón Pedro y Juan para comunicarles la desaparición. Jesús quiere comunicarnos: el anuncio de la

Jesús aclamado y rechazado

Por: Fray Héctor Herrera).- Mc 11,1-10: Jesús entra a Jerusalén, montado sobre un burrito. Es presentado como el Mesías-Rey esperado. Un rey pobre y humilde, como lo había anunciado el profeta Zac. 9,9 ss. A diferencia del soberbio romano, él no trae la guerra, sino la paz. Los pobres entusiasmados

Ha llegado la hora

Por: Fray Héctor Herrera).- Jn 12,20-33: Ante la petición de los griegos a Felipe, que quieren ver a Jesús (v. 20-21). Jesús responde: “Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado” (v.23). La hora, aparece tres veces en el evangelio de Juan, se refiere a la

Jesús el nuevo templo

Por: Fray Héctor Herrera).-  El evangelista Juan 2,13-25, ubica a Jesús en el templo de Jerusalén que se había convertido en un mercado. Será sustituido por Jesús, el nuevo templo de la presencia de la gloria de Dios. La escena se da dentro de la Pascua judía. Jesús se enfrenta

Este es mi hijo amado

Por: Fray Héctor Herrera).- El segundo domingo de cuaresma está marcado por la cruz. Así como Abraham es fiel a Dios que le pide el sacrificio de su hijo Isaac, figura de Jesús (Gn 22,2), quien camina resueltamente a Jerusalén y está dispuesto a morir para darnos vida, fiel a